LA APLICACIÓN DE BILLDOG

(Textos budistes) #1

El arca de Noelia


En cierta ocasión el Omnipresente Señor Pulgoso, iracundo, decidió
destruir todo vestigio de vida en el planeta pues, los humanos, se
habían vuelto predadores violentos que cometían robos, abusaban,
violaban e iniciaban guerras cada dos por tres.


En esa época, no muy lejos de Jerusalem, residía una perra justa,
llamada, Noelia. El Señor Pulgoso, se apareció ante ella, -en forma de
Santo Espíritucan-, para decirle que debía construir una gran arca
y embarcar en ella a un macho y a una hembra de cada especie,
(excepto de la especie humana, pues, al parecer, los humanos, no
tenían remedio).


Era evidente que el creador había cometido un error irreparable, durante
el proceso de la creación universal y, lo mejor era desembarazarse de
esas criaturas erróneas. Para quien no lo sepa aún, "el error" era que los
había dotado con la facultad del habla. Esa facultad, junto con el uso
diario de las lenguas verbales, para comunicarse, convertía a los
humanos en seres ciegos que creían estar por encima de Dios.


Noelia obedeció al incomparable e Omnipresente Señor Pulgoso y
construyó el arca con madera de cedro.


Cuando esta estaba casi terminada pues, solo quedaba darle una
segunda capa de barniz marino a las tablas, empezó a llover. Entonces
todas las especies, por parejas, fueron alojadas en el arca de Noelia.


Ocurrió que la noche previa al inicio de las lluvias, unos humanos
hambrientos habían sacrificado unas cabras que devoraron
enteramente y, luego se habían cubierto el cuerpo con sus pieles.
Dichos humanos observaron que empezaba a llover abundantemente, y
sintieron miedo pues, en Judea apenas llovía. Al ver cómo una larga

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