EUMARIA

(AV) #1

siendo saqueados e incendiados por los presos. Tanto civiles como animales
domésticos corrían desesperados por sus vidas.


—Esto es un infierno... Todavía no termino de creer lo que está
ocurriendo —dijo Belton pasmado por la tremenda barbarie.


—¡¡Detective Cleman!! —gritó Sam horrorizado. Este exclamó—:
¡¡Al frente!!... ¡¡¡Cuidado!!!


—¡¡Carajos!! —Alcanzó a decir Robert.
Este pisó el freno de manera súbita y giró rápidamente el volante.
Segundos antes, siete pigmentados habían estado de pie en medio de la
autopista. Uno de ellos tenia el cabello verde y sujetaba un arma en la
mano. El reo comenzó a disparar en dirección al vehículo, sin embargo, lo
hacía con torpeza al no estar acostumbrado a usar un arma de fuego. Los
otros pigmentados tenían el cabello gris, rojo y azul respectivamente.


Estos llevaban tatuajes por todo el cuerpo, y tenían grandes
cicatrices en los brazos y en sus caras, eso debido a los duros experimentos.
Los prófugos también llevaban pantalones y camisillas sin mangas de color
gris. No tenían calzado, y en sus pies desnudos se les formaban ampollas
que explotaban por el asfalto caliente. Aunque a ellos no pareciera
importarles; era como si ya no sintieran dolor.


Cleman había frenado y girado repentinamente para poder esquivar
las balas. Debido a ese movimiento brusco, la parte trasera del vehículo
impactó contra los siete delincuentes; los cuales salieron arrojados por el
aire y terminaron muriendo al instante. El detective siguió presionando el
freno con vehemencia, y gracias a eso el automóvil dio un último giro ante
el chirrido de las ruedas con el pavimento, el cual quedó con las marcas
negras de los neumáticos.


Después de detenerse, un silencio llenó de suspenso el interior del
rodado. Cleman abrió lentamente los ojos, este tenía el ceño fruncido y sus
manos temblorosas sujetaban con fuerza el volante. Una vez que se
tranquilizó, miró rápidamente a su alrededor.


—¿¡E-Están todos bien!?
—¡S-Sí! ¡Yo estoy bien!... Es solo que... —Sam tenía las manos
apoyadas por el tablero del vehículo. De repente desactivó su casco y abrió
la ventanilla—. Estoy un poco mareado.

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