Expansion - 03.04.2020

(Axel Boer) #1

Editorial La Llave


2 ExpansiónViernes 3 abril 2020

L


as dramáticas cifras del mercado laboral en el mes de mar-
zo, que reflejan una destrucción de 898.822 empleos con
sólo quince días de parálisis no completa de la actividad
productiva, muestran con toda su crudeza la capacidad de des-
trucción de la pandemia provocada por el coronavirus Covid-
en la economía española. Las medidas extremas dictadas en las
últimas semanas para tratar de contener el ritmo de contagios
ante el avance sin control de la enfermedad en nuestro país por
la tardía reacción del Ejecutivo de Pedro Sánchez y Pablo Igle-
sias han provocado la mayor pérdida de puestos de trabajo en la
historia reciente de España. Ni siquiera en los meses más acia-
gos de la Gran Recesión, entre octubre del año 2008 y febrero de
2009, se destruyeron tantos empleos como en el pasado mes de
marzo. Y lo peor es que los analistas anticipan que las cifras de
abril serán todavía más demoledoras, pues incluirán el impacto
de la pretendida hibernación de la economía sobre el mercado
laboral. Cabe recordar que los datos de desempleo no incluyen a
los afectados por un ERTE, que se estiman ya en otros tres millo-
nes de trabajadores, cuyos con-
tratos han quedado en suspenso
total o parcialmente, como trató
de explicar la ministra de Tra-
bajo, la comunista Yolanda Dí-
az, en la esperpéntica rueda de
prensa que ofreció ayer. La posi-
bilidad de que la mayor parte de
esos puestos de trabajo se recu-
peren cuando se normalice la actividad económica una vez que
se controle la pandemia, como espera el Gobierno, va a depen-
der del tiempo de parálisis obligada de la economía. La prolon-
gación durante dos o más meses del actual encefalograma plano
de la actividad complicaría mucho la supervivencia de muchas
empresas, sobre todo las de menor tamaño y los autónomos, por
más que la Seguridad Social habilite moratorias en el pago de las
cotizaciones y las cuotas. Algo que va a requerir por parte de un
Gobierno que hasta ahora ha demostrado estar sobrepasado por
el shock pandémico una mejor gestión de una emergencia sani-
taria que suma ya más de 110.000 afectados y 10.000 muertos, y,
sobre todo, una mejor trazabilidad de los flujos de contagio en
toda España para contener de una vez la transmisión de la enfer-
mad. La situación crítica de industrias como la turística, que es-
tima unas pérdidas de 90.000 millones de euros este ejercicio,
refuerza la idea de que la recesión sobrevenida puede ser más
grave que un episodio pasajero y de fácil recuperación.

P


or si el caos generado por el Gobierno socialcomunista en
las últimas semanas con sus cambios de criterio, rectifica-
ciones y enmiendas nocturnas a decretos en vigor no fue-
se ya suficiente factor de incertidumbre añadida a la que genera
por sí misma la emergencia sanitaria, las salidas de tono del vice-
presidente Pablo Iglesias suponen un elemento agravado de in-
quietud para empresas, familias e inversores. Su insinuación en
una entrevista televisada de que el Ejecutivo podría requisar en
las graves circunstancias presentes bienes privados con el argu-
mento de que toda la riqueza del país debe estar subordinada al
interés general es del todo indefendible. Aunque su disparatada
propuesta carece de soporte constitucional incluso en el estado
de alarma y tendría muy difícil refrendo en el Parlamento, gene-
ra una honda y lógica preocupación entre los potenciales afecta-
dos. Más aún por el hecho de que nadie en el Gobierno haya sali-
do a desautorizarle. No es la primera vez que Pablo Iglesias hace
gala de un comportamiento poco ejemplar en esta difícil tesitu-
ra, al haberse saltado en reiteradas ocasiones la cuarentena obli-
gatoria tras el doble positivo por Covid-19 de su pareja y ministra
de Igualdad, y haber encabezado una revuelta interna en el Con-
sejo de Ministros para tratar de tener un mayor protagonismo
en la gestión de la pandemia. Por ello, parece llegado el momen-
to de que Sánchez rompa los lazos que le unen a su nocivo socio
de coalición y busque un amplio acuerdo con los partidos cons-
titucionalistas para dar al país la imagen de unidad y estabilidad
que necesita en estos momentos críticos de nuestra historia.

Ni siquiera en los
meses más aciagos
de la Gran Recesión
se destruyeron
tantos empleos

Iberdrola mantiene objetivos


a pesar del Covid-


Iberdrola hizo ayer en su junta un
ejercicio de reafirmación de sus
objetivos. El grupo va a hacer
frente a los efectos económicos
que el coronavirus está teniendo
en todo el tejido empresarial es-
pañol a base de músculo y pul-
món. La compañía mantiene sus
expectativas de crecimiento, en
contra de lo que están haciendo
otras empresas, que han puesto
en cuarentena sus previsiones de
beneficio, dividendo e inversión, o
simplemente las han rebajado. La
crisis económica que está desen-
cadenando el coronavirus no
afecta por igual a cada sector. Al-
gunos, como el hotelero, se han
parado en seco, a diferencia del
sector energético, las telecomuni-
caciones, la alimentación o el co-
mercio eléctrico, donde la de-
manda se mantiene o incluso se
ha multiplicado. Al margen de la
mayor o menor caída del negocio,
la crisis del coronavirus va a ser
una prueba de fuego para ver la
fortaleza de cada empresa. Y lle-
gado el caso, su capacidad de
reacción y recuperación. Las más
débiles, o las que peor se adapten,

serán expulsadas del mercado. En
esa lucha por la supervivencia, las
más fuertes tienen una doble res-
ponsabilidad. Primero con sus
empleados, para preservar el ma-
yor número de puestos de trabajo.
Y segundo con el resto de la eco-
nomía. Hizo bien ayer Ignacio
Galán, presidente de Iberdrola,
recordando el “efecto tractor”
que ejerce esta compañía sobre el
tejido industrial del país, algo que
deberían ejercer las más grandes.

Nadie está a salvo de los efectos del
Covid-19, cuyas secuelas se van a de-
jar sentir a mayor o menor escala en
función de la duración del estado de
alarma. En cuanto se recupere la
normalidad, habrá que hacer un re-
cuento de daños, pero algunos secto-
res clave de la economía, como el de
la construcción, advierten de que
hay que pensar ya en medidas palia-
tivas para evitar que la sangría de los
ERTE a corto plazo se convierta en
una hemorragia de concursos de
acreedores y quiebras a medio plazo.
Una parte relevante del sector cons-
tructor depende del presupuesto
público, cuyas prioridades en este
momento se concentran en cortar el
avance de la pandemia y en sofocar
el colapso del sistema sanitario. An-
tes de declararse el estado de alarma,
el Gobierno ya se encontraba con di-
ficultades para incrementar el capí-
tulo de inversiones ante la fragilidad
de sus apoyos en el Parlamento. Con
la declaración de emergencia nacio-
nal, las infraestructuras corren nue-
vamente el peligro de quedarse des-
colgadas en la lista de prioridades
del Gobierno. Por eso, las autorida-
des no deberían despreciar, como lo
han hecho hasta ahora, otro tipo de
fórmulas extrapresupuestarias para
estimar la economía mediante un
gran plan de infraestructuras a tra-
vés de mecanismos de colaboración
público-privada. Recientemente, la
patronal Seopan presentó un infor-

me en el que cifraba las necesidades
de España para cumplir con los Ob-
jetivos de Desarrollo Sostenible
(ODS) en más de 100.000 millones
de euros, entre proyectos medioam-
bientales, ciclo integral del agua,
transporte y movilidad urbana. A di-
ferencia del criticado Plan E emplea-
do en 2008 para estimular la econo-
mía a corto plazo, este programa de
inversiones se apoya en directrices
comunes para el conjunto del plane-
ta, dispone del apoyo de las institu-
ciones comunitarias y hay muchos
inversores institucionales privados
dispuestos a apoyarlo siempre y
cuando el Gobierno garantice unas
reglas del juego creíbles y un retorno
a la inversión razonable.

Bonos a prueba
de coronavirus

Hace dos semanas dos grandes com-
pañías europeas colocaron con éxito
sendas emisiones de bonos a largo:
Unilever (2.000 millones) y la fran-
cesa Engie (2.500 millones); y esta
semana Airbus ha lanzado una emi-
sión tras firmar la semana pasada un
préstamo de 15.000 millones con la
banca. Los mercados siguen así
abiertos con razonable normalidad y
esto es muy positivo en el contexto
de la caída bursátil y de la previsión
de una fuerte caída del PIB este año.

Entre las empresas españolas, el
miércoles fue noticia Iberdrola con
una emisión de 750 millones en bo-
nos verdes y ahora REE ultima otra
de 350 millones, que será su primera
en el plazo de cinco años. En los pró-
ximos años las necesidades de inver-
sión del sector energético (español y
mundial) serán muy importantes, en
el contexto de los objetivos de des-
carbonización asumidos por la ma-
yoría de las grandes energéticas, y
ello supondrá una continuada inver-
sión en renovables. La crisis del Co-
vid-19 generará un fuerte aumento
del endeudamiento tanto de países
como de empresas y particulares,
pero es de desear que los mercados
sigan abiertos para facilitar los gran-
des programas de inversión de mu-
chos sectores. La normalidad con la
que se han colocado estas emisiones
es muy positiva en medio de la tor-
menta. Como contraste, el grupo de
cruceros estadounidense Carnival
ha obtenido 6.000 millones en una
emisión esta semana, pero a un cu-
pón del 11,5%, que evidencia las ac-
tuales malas perspectivas del sector.

IAG guarda caja para
resistir la tormenta

El hólding de transporte aéreo IAG
Group –propietario entre otras de
British Airways e Iberia— anunció
ayer la cancelación del dividendo
complementario de 2019 y el aplaza-
miento de su junta de accionistas
hasta septiembre. La cancelación del
complementario supone un ahorro
de 330 millones y es más que pru-
dente en el contexto actual de inmo-
vilización casi total de la flota, y sirve
para reforzar la liquidez del grupo,
una de las mayores en el sector:
9.300 millones de euros, de los que
7.200 millones son en efectivo y el
resto en líneas no dispuestas. Por
otro lado, IAG ha puesto en marcha
ERTE para 13.900 empleados de
Iberia y casi 4.000 de Vueling y una
medida semejante para 32.000 em-
pleos de British Airways, con el obje-
tivo de reducción al máximo de los
costes fijos mientras perdure la hi-
bernación de la economía mundial
por efecto de la pandemia. Tras ha-
ber llegado a perder el 75% de su ca-
pitalización en dos meses, los movi-
mientos en el accionariado se suce-
den y después de la venta del 5,6%
por parte de Capital Group, Lans-
downe Partners ha aumentado me-
dio punto hasta el 7,1% y Morgan
Stanley ha aflorado una participa-
ción del 5%. El primer accionista con
el 25,1% del capital es Qatar Airways,
también afectada por la gran incerti-
dumbre que afecta al sector en todo
el mundo. Pero cada día tiene su
afán, y puede decirse que por el mo-
mento las medidas tomadas por IAG
en medio de la tormenta son las ade-
cuadas.

Cotización en eurospor acción.

Fuente:Bloomberg Expansión

IBERDROLA EN BOLSA

15 MAR 2020 2 ABR 2020

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